“Necesitamos gente con experiencia y no hay. Ésa es nuestra dificultad”

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Era un reto en toda regla. Un órdago,como quien dice. Crear en Navarra una empresa única en España,con proyección internacional y dentro del campo de la biotecnología. Un proyecto que podría parecer incierto, laborioso y largo. Pero 3pBiopharmaceuticals lo ha conseguido y en un tiempo récord. En apenas ocho años de vida, ha pasado de cero a cien, literalmente si hablamos de plantilla; ha trabajado ya con más de una veintena de clientes y confía en convertirse en un referente internacional. Dámaso Molero (Pamplona, 1959) es la cabeza visible de esta empresa que tiene entre sus clientes firmas farmacéuticas y biotecnológicas de Estados Unidos, Francia, Noruega, Suiza y México, en otros y que ha comenzado a explorar nuevas líneas de negocio de terapia celular, en las que las células madre adultas son, en sí mismas, el medicamento. “Hemos conseguido hacer un banco de células madre cardiacas, capaces de regenerar tejido dañado de los infartados y que ya están en ensayos clínicos”, apunta.

¿Qué es exactamente 3pBio?

Es una empresa que se dedica a desarrollar procesos de producción y a producir medicamentos biotecnológicos. Producimos el principio activo del medicamento, para que nuestros clientes puedan realizar sus estudios preclínicos y clínicos y producir comercialmente el medicamento. La diferencia es que ese principio activo no son sustancias químicas, sino moléculas biológicas, de naturaleza compleja y cuyo proceso de producción es más laborioso. La forma de producirlas es a partir de células (bacterias, levadura o célula de mamífero), que programamos genéticamente para que produzcan la molécula de nuestro interés. Al trabajar con células vivas el proceso es de vital importancia, por eso nuestro valor añadido está en el proceso más que en el producto final. Es un sistema mucho más complejo que la síntesis química. Fabricar una aspirina y una insulina, que es un producto biológico, no tiene nada que ver. Es como fabricar bicicletas y aviones.

Su crecimiento ha sido meteórico.¿Lo había imaginado así?

No, ni mucho menos. El proyecto fue ambicioso desde el primer día. Nuestras premisas eran ser internacionales y competir con los mejores, lo que ocurre es que la evolución ha sido muy rápida. Lo increíble no es dónde hemos llegado, sino el tiempo en el que lo hemos hecho. Han sido ocho años partiendo de cero, cuando lo razonable en estos proyectos son 10 ó 15 años. Es difícil de absorber, pero ha sido el propio desarrollo del negocio.

¿Resulta fácil vender su servicio siendo una empresa tan joven?

Es extremadamente difícil, porque el mercado al que vamos es un mercado con un nivel tecnológico y de conocimiento muy alto. Hemos tenido que convencerles de que nuestro saber hacer era adecuado y de que arriesguen su proyecto con nosotros, porque de nuestro trabajo puede depender su viabilidad como empresa. Por eso hay que mostrar confianza, solidez y solvencia y no es fácil cuando empiezas de cero. Nuestra forma de trabajar, la flexibilidad, la colaboración, el control del riesgo, la honestidad… Eso es lo que nos está haciendo ganar proyectos.

Con un producto tan especializado, ¿qué perfiles profesionales requieren?

Tenemos un porcentaje importante, de entre el 40 y 50%, de másteres, doctores y licenciados superiores. El resto son licenciados o titulados en Formación Profesional sobre todo de la rama química, sanitaria y de laboratorio. El de FP es un perfil que nos interesa mucho y vienen muy bien preparados, aunque aquí les damos mucha formación, porque hay que especializarlos en biotecnología. En cuanto a los titulados universitarios, normalmente buscamos grados de tipo sanitario: biólogos, farmacéuticos, químicos, bioquímicos, ingenieros químicos… Este negocio es muy multidisciplinar.

¿Les resulta fácil encontrarlos?

No. A nivel académico, hay mucha disponibilidad en España, pero no hay gente con experiencia, y para nosotros es una dificultad. Hemos incorporado profesionales de otros países, gente con un nivel alto y con experiencia en alguna especialidad técnica o en fabricación.

¿Cómo solventan esa carencia?

Lo que hacemos es utilizar estas personas con más experiencia y, en torno a ellos, poner gente muy bien formada a nivel académico y con gran potencial para que se vayan formando. Nos está yendo bien, pero no está exento de cierto riesgo y de un esfuerzo importante de los que aportamos algo más de experiencia para cubrir esas carencias y formarlos. Pero merece la pena y a la vista están los resultados.

¿Tienen previsto hacer nuevas contrataciones?

Va en función de los proyectos, pero incorporaremos más personal de escuelas profesionales y también técnicos especialistas tanto en áreas de fabricación como en áreas analíticas. Yo creo que para 2020, 3P tiene que ser una plantilla que supere las 150 personas, pero todo dependerá de los proyectos. Hemos pasado la etapa inicial en la que teníamos que invertir e incorporar personas para tener un mínimo de credibilidad en el mercado. Ahora estamos más en sintonía con el tipo y la cantidad de proyectos que vamos incorporando.

¿Qué cauces de contratación usan?

No tenemos una única vía. Utilizamos mucho los contactos, pero también hemos echado mano de headhunters (cazatalentos), y plataformas como Linkedin o Infojobs y nuestra propia página web. Tratamos de publicitar al máximo lo que estamos buscando, y cualquier persona que tenga cierto interés puede recurrir al teléfono o el email. Se atiende a todo el mundo.

 ¿Reciben muchos currículos?

Sí, desde luego. El problema es que nosotros tenemos una capacidad de absorción limitada y además nuestro negocio no es de llegar y ponerse a trabajar. Requiere una formación y un periodo de adaptación importante, al que dedicamos mucho tiempo y esfuerzo para garantizar la formación y la integración de las personas antes de que estén realmente operativas.

 ¿Esa formación previa frena a los candidatos?

No. Ha habido muy poquitos casos que no han pasado ese periodo. Lo único que pedimos es una actitud positiva y ganas de aprender, mucho rigor, mucha honestidad, no trabajar con dudas, preguntar constantemente, aportar ideas de mejora… Eso es requisito imprescindible. Estamos realmente contentos con el personal que vamos incorporando.

 ¿Qué tipo de contratos ofrecen?

Por lo general, comenzamos con contratos temporales, por la incertidumbre que rodea a cada proyecto, ya que en cualquier momento se puede caer. Pero, si avanza bien, no tenemos ningún inconveniente en pasar a indefinido. Eso ocurre en más del 95% de las personas contratadas temporalmente. Pero lleva su tiempo. Además, los primeros interesados somos nosotros, porque no queremos tirar a la basura todoese trabajo de formación y supervisión.