“La biotecnología no es una burbuja, cubre demandas sociales”

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Cuando 3P Biopharmaceuticals nació en 2006, España aún no contaba con ninguna fábrica de medicamentos biológicos. Esta demanda fue cubierta por un proyecto empresarial de Navarra, apoyado por Sodena (Sociedad de Desarrollo de Navarra) y un grupo de inversores privados, que lograron reunir los 10 millones de euros para poner en marcha la planta piloto de producción de proteínas. La creación de 3P Biopharmaceuticals llegó justo después de la labor de una de las compañías pioneras en España en el sector, Digna Biotech, que licenciaba los resultados de investigación del CIMA (Centro de Investigación Médica Aplicada de la Universidad de Navarra). La empresa biotecnológica se veía obligada a comprar fármacos biológicos en el extranjero por valor de millones de euros, explica Elena Erroba, jefa de desarrollo de negocio y marketing de 3P Biopharmaceuticals.

La compañía biotecnológica que no conoció la bonanza económica

La empresa navarra no solo ha sido pionera en la fabricación de medicamentos biológicos en España. También ha sido capaz de ‘sobrevivir’ en un entorno complicado, ya que su nacimiento y desarrollo inicial coincidió con los comienzos de la crisis económica. Ello no ha impedido, según Erroba, que 3P Biopharmaceuticals crezca. La inversión anual de 1 millón de euros y la plantilla actual de 90 trabajadores demuestran el buen estado de forma de esta compañía. Desde su creación en 2006, 3P Biopharmaceuticals ha impulsado el liderazgo de Navarra en el sector de la biotecnología y biomedicina. Erroba explica que “la región puede situarse a la vanguardia de otras regiones como Cataluña o Madrid”, gracias a la labor de la propia compañía, además de los citados CIMA y Digna Biotech. La buena situación que vive actualmente la biotech dirigida por Dámaso Molero no ha evitado que sean conscientes de las necesidades y demandas del conjunto del sector biotecnológico español. Erroba piensa que el gran reto se basa en “conseguir que las grandes ideas de laboratorio se conviertan en grandes proyectos empresariales”. Esta apuesta por la transferencia de tecnología y conocimiento necesita a su vez de mejores y más detallados análisis de las oportunidades empresariales antes de lanzarlas al mercado. Además, añade Erroba, “la falta de profesionales con habilidades específicas contrastadas en gestión empresarial, financiación y desarrollo de negocio es una desventaja a la hora de dinamizar las actividades innovadoras”. Asimismo, la falta de conocimiento y formación sobre el sector biotecnológico entre los fondos de inversión y capital riesgo es también un serio problema para este tipo de empresas. Este es uno de los desafíos que se pretende superar con el Año de la Biotecnología, al que Erroba pide que sirva para “promocionar a España como potencia puntera en este campo”.

Internacionalización, la clave del éxito biotech

En este contexto de crisis en la que nos encontramos, Erroba sitúa a la internacionalización como una pieza clave para las compañías biotecnológicas. En ese sentido, 3P Biopharmaceuticals cuenta con un abanico de clientes bastante amplio, que abarca empresas veterinarias, laboratorios farmacéuticos, hospitales o incluso compañías de productos dentales.

“La biotecnología sigue a flote a pesar de la coyuntura económica, lo que demuestra su valor añadido”

Actualmente, explica Elena Erroba, “el 60% de los clientes de la empresa navarra proceden de países como Estados Unidos, México, Francia, Argentina, Inglaterra o Noruega”. La necesidad de contar con una fábrica de medicamentos biológicos, por tanto, no sólo era nacional, sino que fuera de nuestras fronteras 3P Biopharmaceuticals ha podido consolidarse y seguir creciendo. Esta expansión responde en buena medida a las demandas sociales y tecnológicas a las que responde la biotecnología. “No es un boom”, afirma rotundamente Erroba. En la última década, España ha apostado por valorizar la mucha y buena investigación que se hace aquí, aunque “no se ha sabido dimensionar adecuadamente el grado de inversión que este tipo de iniciativas requieren ni lo altamente dependientes que son de financiación externa”. Los largos períodos de tiempo que necesita el sector para demostrar su rentabilidad han provocado que sufra dificultades en plena crisis económica. A pesar de la coyuntura, “la biotecnología sigue a flote, lo que confirma su potencial valor añadido”, señala la jefa de desarrollo de negocio y marketing de la compañía. Sin duda, el éxito de este sector se refleja en 3P Biopharmaceuticals, una empresa que ocho años después sigue apostando por los ‘medicamentos del futuro’.